20/2/07

La masturbación en los niños


La masturbación suele iniciarse en los niños, por lo regular entre los 2 y 5 años de edad, se inicia a esta edad ya que los niños que ahora dejan el pañal, empiezan a tener mayor sensación de sus partes genitales

Aunque sea muy difícil y penoso de aceptar, los padres debemos de entender que nuestros pequeños son personas que tiene necesidades y sensaciones físicas, y que conforme se desarrollan, van explorando y conociendo sensaciones en su cuerpo, tal es el caso de la masturbación, una actividad realizada por muchos niños, y que muchas veces es tratada de manera incorrecta por los padres, quienes no ven que no se trata más que parte de nuestra naturaleza y sexualidad humana.

La masturbación suele iniciarse en los niños, por lo regular entre los 2 y 5 años de edad, se inicia a esta edad ya que los niños que ahora dejan el pañal, empiezan a tener mayor sensación de sus partes genitales. No es necesario que tengamos que prevenir o prohibir esta actividad, lo que es realmente importante y necesario explicar es en dónde y cuando debe de hacerla, aunque sea fuerte para nosotros manejar este tipo de situaciones, no debemos de caer en la prohibición y el regaño, debemos de aceptar que el pequeño ha descubierto este hábito y que no debemos de atemorizarlo con sermones que puedan confundir su sexualidad.

Cuando los pequeños descubren que la estimulación o el roce de sus partes produce esta sensación agradable, recurrirán a este hábito cuando se encuentren cansados, estresados, aburridos o cuando estén a punto de dormir, si no podemos hacer algo que distraiga su atención a este hecho, le debemos solamente indicar en dónde lo debe hacer, puede ser que el digamos que si quiere hacer este tipo de cosas, esta bien, sólo que tendrá que hacerlo siempre a solas en su cuarto o en el baño.

Nunca interrumpas la masturbación del niño, a menos de que la esté realizando en un lugar público.

Trata de prevenir este tipo de conductas, puedes intentar distraer al niño hacia otras cosas, pero no lo obligues.

Evita que el pequeño sólo realice actividades sedentarias, fomenta el deporte y actividades de concentración, esto hará que tengan más pensamientos.

Los niños suelen practicar la masturbación entre los 2 y 5 años de edad, muchos hacen de esta actividades algo muy recurrido, pero por lo regular llega una etapa en la que todos la dejan para segundo término, no te apures, el que tu pequeño la practique no le hará mejor ni peor que otros niños.

Tarde o temprano los pequeños dejarán esta actividad como punto central en su vida, no hay que preocuparse por posibles trastornos mentales o físicos que la masturbación pueden dejarle. Sería importante más bien el recalcarle al pequeño la importancia de su privacidad intima, hay que explicar que jamás debe de permitir que personas extrañas vean o toquen sus partes, y que él tampoco debe de tocar las de alguien más, además de explicarle acerca de las conductas públicas y privadas, las que se pueden compartir y las que es necesario hacerlas en privado, no enfrente de los demás.

La masturbación no es a causa de ninguna enfermedad, la irritación que el niño pueda presentar por el roce del área es completamente normal, pero a esta edad, debido al contacto poco higiénico que el menor tiene con sus partes, pueden ser comunes las pequeñas infecciones, así es que no olvidemos revisar que todo ande bien con el niño.

Saludos Cordiales

Dr. José Manuel Ferrer Guerra

19/2/07

Cunas y camas infantiles: Un descanso plácido y seguro para los más pequeños

Los niños necesitan una cama confortable, funcional

El correcto descanso los más pequeños de la casa repercute en su buen desarrollo y en su crecimiento. De nada sirven los trucos para que el niño se relaje y duerma de un tirón si el lugar que le ha sido asignado para conciliar el sueño es incómodo y poco funcional.

Los bebés no deben utilizar almohada porque pueden forzar la curvatura natural de su cuello

No obstante, en el mercado no se halla una cama ideal para los niños. Comodidad y seguridad son los objetivos primordiales, pero también es importante que se adapte al crecimiento del pequeño sin necesidad de afrontar un gasto desmedido.

La cuna, seguridad ante todo

  • Si no se dispone de mucho espacio en la habitación de los padres y madres, el bebé puede dormir durante los primeros meses -máximo hasta los cuatro o cinco- en un capazo o en un moisés, que mide unos 80x30 centímetros. Su fondo debe ser rígido y plano, con los bordes altos y acolchados, y preferiblemente de algodón.
  • La cuna debe ser de madera, sólida, estable y segura, y homologada según la normativa europea UNE-E 716-1.
  • La largura de la cuna debe ser al menos 20 centímetros más larga que la altura del niño y el ancho debe tener un mínimo de 60 centímetros.
  • La altura es modificable en función del tamaño y el crecimiento del bebé. Cuando es más pequeño, la base se eleva para que l (Debe tener una altura interna mínima de 60 centímetros en la posición más baja de la base, y de 30 centímetros en la posición más alta de la base.
  • La distancia entre los barrotes debe ser mayor de 4?5 centímetros y menor de 6?5 centímetros, y deben estar colocados de modo que el niño no pueda encontrar un punto de apoyo para trepar.
  • La distancia entre las láminas del somier debe ser de 6 centímetros como máximo y la mayor distancia posible entre éste y el bastidor debe ser de 2?5 centímetros por los dos lados.
  • Se debe instalar en la cuna un protector o chichonera para evitar que el niño se haga daño con los laterales y el cabecero de la misma. Amortiguará los posibles golpes del bebé cuando se mueva o juegue en la cuna.
  • Si tiene decoraciones o calcomanías, éstas deben estar bien pegadas, de forma que el niño no las pueda arrancar.
  • Es indispensable que al menos dos de las ruedas puedan bloquearse.
  • Puede ahorrar algún dinero comprando una cuna convertible que se va transformando a medida que el niño va creciendo. Puede servir como mini cuna y como corralito, y cuna grande cuando sea preciso. Las hay que llegan a transformarse en cama, en dos sillas o en un mini sofá, con lo que se puede aprovechar el espacio que queda debajo para poner un cajón ropero.

Una cama a su medida

  • La cama no debe tener esquinas puntiagudas que puedan hacer daño al niño.
  • No debe ser muy alta para evitar los riesgos de golpe por caída.
  • Durante los primeros meses en los que el pequeño duerma en la cama se debe colocar una barandilla en uno o en los dos laterales. Evitará que el niño corra el riesgo de caerse.
  • La cabecera debe ser lo más sencilla posible, evitando los barrotes que ofrezcan peligro al niño.
  • El colchón, ajustado
  • El colchón debe ser más bien duro y ha de estar perfectamente ajustado a la estructura de la cuna, evitando que queden huecos por donde el niño pueda meter un brazo, una pierna o la cabeza, con el consiguiente peligro de asfixia en este último caso.
  • Ha de tener un espesor mínimo de 10 centímetros y debe ajustarse bien a la cuna, de forma que como máximo queden 2 centímetros por cada lado entre éste y las barandillas laterales.
  • Los fabricantes de cunas tienen la obligación de indicar las dimensiones del colchón que mejor se adapte a cada modelo.

Almohada, mejor sin ella

  • Los bebés no deben utilizar almohada porque puede forzar la curvatura natural de su cuello, ya que al tenerlo pequeño y la cabeza proporcionalmente más grande que el resto del cuerpo, el hombro impide un apoyo adecuado.
  • Otra razón para evitar su uso es que si el niño se voltea puede quedar tumbado boca abajo y respirar su propio anhídrido carbónico con un desenlace fatal.
  • Si necesita estar reclinado es mucho mejor colocar una toalla bajo el colchón que eleve la mitad de su cuerpo y no sólo la cabeza.
  • A partir de dos años ya pueden usar almohada, pero debe ser bastante fina o poco alta, que no sea muy blanda y que sea del mismo tamaño que la cama. Debe llevar una funda lavable de un tejido muy suave y los materiales han de ser de fibra porque facilitan la respiración y la oxigenación.

Ropa de cama, ligera y sin plumas

  • La ropa de cama debe abrigar al niño sin darle excesivo calor. Elija prendas de tejidos suaves, que pesen poco.
  • Evite los edredones y los nórdicos con relleno de pluma, pueden producir alergias, y están totalmente desaconsejados si su hijo es asmático. Decídase por uno de fibra o acrílico, que además tienen la ventaja de poder lavarse en la lavadora.

Saludos Cordiales

Dr. José Manuel Ferrer Guerra

18/2/07

Pautas para fomentar el consumo de pescado entre los niños y niñas


El pescado tiene una composición en nutrientes parecida a la de la carne: proteínas de gran calidad, grasas o lípidos, pequeñas cantidades de vitaminas, sales minerales y purinas (principalmente en el azul).

Al igual que la carne, no contiene hidratos de carbono y en función de la cantidad de grasa se dividen en pescados grasos (0-2% de grasa), semigrasos (2-6% de grasa)y azules (más de 6% de grasa).

El tipo de grasa más abundante es la insaturada, y en los azules abundan los ácidos grasos de la serie omega-3.

Destaca así mismo su contenido mineral de yodo, fósforo y magnesio. Cabe señalar que algunos peces que se comen con espina, aportan además calcio de fácil asimilación en cantidades significativas (conservas de sardinas, pescaditos fritos, etc.).

Trucos podemos emplear para hacerlo más atractivo y apetecible

1. Se deben escoger las piezas de pescado que menos espina tienen (lomos en lugar de rodajas, filetes sin espinas...)

2. Probar a cocinarlo de diferentes formas, de manera que resulte más atractivo: con salsa (verde, americana, rosa...), al horno, en croquetas o albóndigas, en puding, preferiblemente acompañado siempre de una guarnición vegetal (patatas a la panadera, verduras salteadas, sofrito de verduras, etc.).

Recetas infantiles con pescado Primeros platos

Sopa con tropezones de rape o merluza.

Macarrones con atún y gambas.

Ensaladas con atún o sardinillas.

Ensaladilla rusa con atún.

Pastel vegetal de atún.

Paella de pescado.

Segundos platos

Huevos rellenos de atún.

Tortilla de atún o boquerones o de bacalao.

Croquetas de merluza o de bacalao y gambas o palitos de pescado.

Fritos de bacalao.

Puding de pescado.

Otros

Bocadillo de atún.

Emparedado de paté de pescado.

Pizzas caseras con atún o sardinas.

Saludos Cordiales

Dr. José Manuel Ferrer Guerra