sábado, diciembre 24, 2011

¿Le desafía su hijo adolescente constantemente?



¿Le desafía su hijo adolescente constantemente?

La buena noticia es que la asertividad de los adolescentes podría ayudarles a resistir la presión paritaria, halla un estudio

¿Está su hijo adolescente frecuentemente en desacuerdo con sus opiniones, y le dice exactamente por qué piensa que usted está equivocado? ¿Puede su hijo adolescente plantear argumentos bien razonados (aunque molestos) para poder quedarse fuera hasta tarde o para no limpiar su habitación?

Quizás su asertividad resulte difícil, pero tiene un lado positivo. Un nuevo estudio halla que los adolescentes que son capaces de defender sus opiniones en las discusiones familiares se defienden mejor de sus amigos que les hacen presión para que beban o usen drogas.

El estudio aparece en la edición del 22 de diciembre de la revista Child Development.

Investigadores de la Universidad de Virginia reunieron información sobre el uso de drogas y alcohol en un grupo diverso de 150 adolescentes. También examinaron sus habilidades sociales y amistades, además de cómo se comunicaban con sus madres.

El estudio halló que los adolescentes que mejor podían resistir la presión paritaria eran aquellos que expresaban sus opiniones abiertamente a sus madres. Esos adolescentes también usaban argumentos razonables en lugar de quejarse o usar insultos para influir sobre la opinión de sus madres sobre temas comunes, como las calificaciones, las reglas de la familia, el dinero y las tareas del hogar.

"La autonomía saludable que habían establecido en casa parecía generalizarse a sus relaciones con sus pares", aseguró en un comunicado de prensa de la revista el líder del estudio Joseph Allen, profesor de psicología de la Universidad de Virginia. "Quizás los adolescentes que se sienten seguros en su capacidad de recurrir a sus madres bajo el estrés sean menos propensos a terminar sintiéndose demasiado dependientes de sus amigos cercanos, y por tanto sea menos probable que la conducta de sus amigos les influya cuando sea negativa".

healthfinder.gov

  

viernes, noviembre 11, 2011

Cuando los papás sufren de depresión, los hijos también podrían estar en riesgo

.
.
Cuando los papás sufren de depresión, los hijos también podrían estar en riesgo

Pero un estudio no confirma causa y efecto

Por Randy Dotinga - Reportero de Healthday

Los hijos de papás que parecen deprimidos son más propensos a mostrar señales de problemas conductuales y emocionales, aunque la naturaleza del vínculo no está claro, informan investigadores.

El estudio también sugiere que cuando ambos padres parecen deprimidos, sus hijos están en riesgo particularmente alto.

"Esto abre la puerta a una amplia gama de preguntas que se pueden responder pero que aún no lo han sido, sobre la salud y el desarrollo de los niños que crecen en hogares en que el papá está deprimido", señaló el autor del estudio, el Dr. Michael Weitzman, profesor de pediatría y medicina ambiental de la Facultad de medicina de la Universidad de Nueva York.

Muchos estudios han examinado cómo los problemas mentales de las madres afectan a los niños, sobre todo en términos de la depresión postparto, señaló Weitzman. Los científicos incluso han hallado señales de que los papás pueden deprimirse tras el nacimiento de un hijo. Pero ha habido poca investigación sobre cómo el estado mental de los papás podría afectar a los niños, apuntó.

Esto refleja una brecha más amplia, lamentó. "Se excluye a los papás de todo tipo de deliberaciones políticas y clínicas sobre el bienestar de los niños".

En el nuevo estudio, los investigadores examinaron los resultados de encuestas con casi 22,000 niños de EE. UU. entre los 5 y los 17 años de edad, y de sus mamás y papás. Las encuestas se llevaron a cabo entre 2004 y 2008.

Los autores del estudio buscaban señales de depresión según las respuestas, aunque ninguno de los padres o niños fue diagnosticado como parte de la encuesta.

Los investigadores hallaron que 7.5 por ciento de los niños mostraban señales de problemas conductuales o emocionales. Los niños mayores (entre los 12 y los 17), los chicos, los blancos y los que vivían con fumadores tenían niveles más elevados de depresión aparente.

El 20 por ciento de los que tenían mamás que parecían deprimidas mostraban señales de depresión, y el porcentaje fue de 16 por ciento entre aquellos cuyos papás parecían deprimidos. Esa cifra aumentó a 25 por ciento si ambos padres parecían deprimidos, señaló Weitzman.

Las cifras no indican por qué los síntomas de depresión en los padres y en los niños podrían estar vinculados. Quizás tenga algo que ver con la depresión, dijo Weitzman, o unos padres deprimidos podrían deprimir a los niños. Otra posibilidad es que los niños deprimidos hagan que sus padres se depriman.

Si la relación es directa de padres a hijos, algunos motivos posibles podrían incluir la incapacidad de los padres deprimidos "de responder a las solicitudes y necesidades de un niño de forma constantemente confiable y empática", comentó la Dra. Rahil Briggs, profesora asistente de pediatría del Colegio de Medicina Albert Einstein. "Los padres deprimidos podrían también tener problemas para ayudar a sus hijos a regular sus propias emociones, lo que podría llevar a un mal desarrollo socioemocional".

El Dr. Christopher Bellonci, psiquiatra y profesor asistente de la Facultad de medicina de la Universidad de Tufts, dijo que los hallazgos "aumentan la concienciación" porque apuntan a cómo los hombres deprimidos no necesariamente sufren en aislamiento. "Nos recuerdan que cuando uno trabaja con un hombre adulto deprimido, hay que acordarse de preguntar si tienen hijos. ¿Quién se encarga de velar por los niños?".

El estudio aparece en internet y en la edición de diciembre de la revista Pediatrics.

healthfinder.gov
 

domingo, octubre 09, 2011

El estrés se transmite de padres a hijos

 
El estrés se transmite de padres a hijos

El estrés de los padres podría transmitirse a los hijos antes de nacer, según revela un nuevo estudio publicado en la revista Biological Psychiatry. "La herencia es compleja. Se sabe que las madres y los padres tienen una tremenda influencia sobre sus hijos, pero este estudio pone de manifiesto la dificultad de la relación entre las contribuciones genéticas, epigenéticas -los cambios en la expresión genética que no son causados por cambios en la secuenciación del ADN-, y el medio ambiente en lo que respecta a la herencia de los rasgos importantes de comportamiento", comenta el editor de la revista, John Krystal, a la vista de los resultados.

La mayoría del trabajo hasta la fecha se había centrado en los efectos maternos, pero este nuevo estudio ha analizado los efectos paternos y ha descubierto que los ratones machos expuestos a estrés crónico transmiten los comportamientos de estrés a sus descendientes. Tanto es así que un ratón varón y una hembra mostraron un aumento de los síntomas de depresión y ansiedad, aunque los efectos fueron más fuertes en los varones.

"Es importante destacar que estos cambios de conducta solo estuvieron presentes en la descendencia producida a través de la reproducción natural, y no en los hijos que fueron producidos por fecundación 'in vitro'", afirma Eric Nestler, de la Mount Sinai School of Medicine de Nueva York (Estados Unidos). Según los autores, el hallazgo revela que la vulnerabilidad al estrés se transmite a las generaciones posteriores a través del comportamiento más de lo que pensaban. Ahora se proponen hacer nuevos estudios en humanos .

muyinteresante.es

jueves, septiembre 15, 2011

Cuando uno de los padres muere de repente, el duelo de un niño podría persistir

.
Cuando uno de los padres muere de repente, el duelo de un niño podría persistir

Un duelo prolongado puede llevar a depresión y afectar el funcionamiento, advierte un estudio

El duelo que experimentan niños y adolescentes tras la muerte repentina de uno de sus padres se atenúa con el tiempo en la mayoría, pero algunos tienen un duelo más complicado o prolongado que puede llevar a la depresión e interferir con un funcionamiento normal, halla un estudio reciente.

Inicialmente, los investigadores observaron a 182 niños y adolescentes de 7 a 18 años de edad que habían experimentado la muerte de uno de sus padres, por suicidio, causas naturales repentinas o lesión accidental. 165 y 141 de los participantes completaron seguimientos al año y a los dos años, respectivamente, dijeron los investigadores del Instituto y Clínica Psiquiátrica Occidental de la Facultad de medicina de la Universidad de Pittsburgh.

En el 59 por ciento de los niños y adolescentes, las puntuaciones de duelo se redujeron significativamente entre nueve y 21 meses tras la muerte de uno de los padres, y siguieron siendo bajas. En 31 por ciento de los jóvenes, las puntuaciones de duelo aumentaron alrededor de los nueve meses y declinaron de forma constante en 33 meses. En 10 por ciento de los participantes, las puntuaciones de duelo eran altas a los nueve meses, y siguieron altas hasta el mes 33 tras la muerte de uno de los padres.

Los investigadores hallaron que unas puntuaciones de duelo más altas se asociaban con la muerte de uno de los padres debido a lesión accidental, y con mayores puntuaciones de depresión autorreportada a los nueve meses.

También hallaron que el diez por ciento de los niños con las puntuaciones altas de duelo que no declinaron en mucho para los 33 meses eran más propensos a tener una discapacidad funcional a los nueve meses tras la muerte de uno de los padres, antecedentes previos de depresión, y trastorno por estrés postraumático de nuevo inicio.

Hubo más probabilidades de depresión entre los niños y adolescentes si el padre superviviente tenía un duelo complicado o prolongado, si sentían que otras personas eran responsables por la muerte de su padre, o si experimentaban otros eventos vitales desafiantes tras la muerte del padre.

El estudio aparece en la edición de septiembre de la revista Archives of General Psychiatry.

"Estos hallazgos tienen importantes implicaciones clínicas para los esfuerzos de intervención y prevención", concluyeron los investigadores en un comunicado de prensa de la revista. "Es imperativo evaluar al padre que sobrevive e intervenir, cuando sea adecuado, para mejorar los resultados de los niños y adolescentes en luto por la muerte de uno de sus padres".

healthfinder.gov
.

sábado, septiembre 10, 2011

¡Cuidado con las madres lactantes!

.

.
¡Cuidado con las madres lactantes!

Las madres lactantes defienden agresivamente a sus bebés, según un estudio

Las madres lactantes protegen a sus bebés y a sí mismas más agresivamente que las madres que alimentan a sus bebés con biberón o las mujeres que no tienen hijos, afirman investigadores.

El estudio, en que participaron 18 madres lactantes, 17 mujeres que alimentaban a sus hijos con biberón y 20 mujeres que no eran madres, halló que la agresión en las madres lactantes se asocia con una presión arterial reducida.

Esto sugiere que la lactancia ayuda a reducir la respuesta típica de estrés del organismo ante el miedo, lo que da a las mujeres más valor para defender a sus bebés y a sí mismas, según los autores de un estudio que aparece en la edición de septiembre de la revista Psychological Science.

"La lactancia tiene muchos beneficios para la salud e inmunidad de un bebé, pero parece que también tiene un beneficio poco conocido para la madre", señaló en un comunicado de prensa de la revista la autora líder Jennifer Hahn-Holbrook, becaria postdoctoral del departamento de psicología de la Universidad de California en Los Ángeles.

"Quizás provea a las madres con una protección contra muchos estresores a los que se enfrentan las nuevas madres, al mismo tiempo que les da un impulso adicional de valor si necesitan defenderse a sí mismas, o a sus bebés", añadió.

La agresividad no está fuera de control.

"Las madres lactantes no salen a buscar pleitos en un bar, pero si alguien las amenaza, o a sus bebés, nuestra investigación sugiere que tal vez sean más propensas a defenderse de forma agresiva", apuntó Hahn-Holbrook.

healthfinder.gov
.

domingo, agosto 21, 2011

La depresión de la madre afecta al cerebro del hijo

.
La depresión de la madre afecta al cerebro del hijo

Un grupo de investigadores considera que el cerebro es sensible a la calidad de la salud del niño, según revela el estudio dirigido por las doctora de la Universidad de Montreal y publicado este martes en 'Proceedings of the National Academy of Sciencies'. Los científicos han trabajado con niños de 10 años cuyas madres tenían síntomas de depresión a lo largo de sus vida descubriendo que la amígdala, una parte del cerebro que está unida a la respuestas emocionarles, era de tamaño superior.

Cambios similares han sido encontrados en los cerebros de los niños adoptados que inicialmente habían sido criados en orfanatos. Los niños necesitan una atención personificada como clave de este factor. Como explican las doctoras de la Universidad de Montreal, Sophie Parent y Jean Séguin, "otros estudios muestran que los sentimientos de las madres deprimidas eran menos sensibles hacia las necesidades de sus hijos y eran mas distantes. Del mismo modo estaban mas desconectadas con sus hijos".

Los científicos han establecido que la amígdala se encarga de asimilar emociones relacionadas con información y eventos. Además contribuye en la forma que tenemos de comportarnos en respuesta a un potencial riesgo. La necesidad de aprender sobre la seguridad o el peligro hacia nuevas experiencias puede ser mayor en edades tempranas cuando nosotros conocemos poco acerca del mundo que nos rodea.

Sobre esto otros estudios sobre mamíferos como los primates muestran que la amígdala se desarrolla mas rápidamente en los momentos justamente posteriores al parto. No se sabe si la ampliación que  hemos observado es el resultado de una exposición a largo plazo a un menor calidad de atención, pero crecer con una madre deprimida trae como consecuencia el crecimiento de la amígdala, señalan los autores

Como explica Lupien, "tener una ampliación de la amígdala puede proteger e incrementar las probabilidades de sobrevivir. La amígdala puede ser protectora a través de mecanismos que producen hormonas del estrés conocidas como glucocorticoides". Los investigadores han notado que los niveles de glucocorticoides en niños con madres deprimidas incrementaban significativamente cuando se encontraban ante situaciones desconocidas, incrementándose la reacciones al estrés en esos niños.

Por otra parte, los adultos que habían crecido en situaciones similares a la de los niños mostraban niveles de glucocorticoides y una reacción de glucocorticoides mayor cuando los participantes realizaban test de estrés.

Aunque este estudio no puede identificar claramente las causa sobre el agrandamiento de la amígdala, los investigadores han comprobado que el estudio de los casos de adopción muestran también que los niños adoptados a una temprana edad y dentro de unas familias mas acomodadas no tenían las amígdalas tan desarrolladas.

 "Esto sugiere que el cerebro puede ser muy sensible durante el desarrollo temprano y confirma la importancia de la intervención temprana para ayudar a los niños frente a la adversidad", explica  Lupien. "Adoptar iniciativas como las visitas domiciliarias prenatales, y durante de la infancia y los cuidados de la enfermera  puede mitigar los efectos del cuidado de los padres en el desarrollo del cerebro" añade.

"Los futuros estudios que evaluaron los efectos de estos programas de prevención y estudios de observación con participación de los niños expuestos a los síntomas de depresión materna en las diferentes edades, y en consecuencia, para diferentes períodos de tiempo, debe proporcionar una visión más clara de cómo esto ocurre, las consecuencias a largo plazo, y cómo se puede prevenir", añade Séguin.

europapress.es
.

jueves, julio 28, 2011

Un estudio halla que a los niños les va bien si mamá trabaja

.
Un estudio halla que a los niños les va bien si mamá trabaja

Investigadores del Reino Unido afirman que parece que a los niños les va mejor cuando ambos padres tienen empleos remunerados

Las madres que trabajan fuera de casa no provocan ningún daño social ni emocional significativo a sus hijos pequeños, según una investigación británica reciente.

Los hallazgos provienen de información sacada del Estudio de la Cohorte del Milenio del R. U., que también halló que a los niños parece irles mejor cuando tanto mamá como papá cuentan con empleos remunerados y viven en casa con sus hijos.

"Algunos estudios han sugerido que el hecho de que las madres trabajen o no en el primer año de la vida del niño puede ser particularmente importante para resultados posteriores", anotó en un comunicado de prensa del Consejo de Investigación Económica y Social, que financió la investigación, la investigadora principal Anne McMunn. "En este estudio no vimos ninguna evidencia de influencia nociva a largo plazo sobre la conducta del niño de que la madre trabaje en el primer año de vida del bebé".

Los resultados del estudio sugieren que las madres trabajadoras se pueden distinguir de las madres que no trabajan en varios niveles. Por ejemplo, McMunn anotó que las mamás con empleo remunerado son más propensas a tener una mejor educación, a ser más ricas y a estar menos deprimidas.

Dicho esto, las formas en que los antecedentes laborales de la madre podrían afectar el desarrollo de sus hijos parece tener mucho que ver con el sexo del niño. Parece que las niñas resultan más afectadas por los patrones laborales maternos que los niños.

A las chicas en realidad parecía irles peor que a los chicos (en términos del inicio de dificultades conductuales para los cinco años) en los hogares en que el papá era quien ganaba el sustento y las madres no trabajaban, en comparación con hogares en que ambos padres trabajaban, según los investigadores.

Al contrario, en una dinámica inversa en que la madre era la que ganaba el sustento (en lugar de un hogar con dos ingresos), a los chicos parecía irle menos bien que a las chicas.

Sin embargo, el estudio fortaleció evidencia anterior de que los problemas conductuales para los cinco años surgen con más frecuencia (aunque no siempre) en los hogares en que ambos padres se enfrentan al desempleo, al igual que en hogares de madres solteras.

healthfinder.gov

.